CLOUD HOUSE diseñada por ARQUIDROMO

 

Esta residencia privada de 240m2 diseñada por ARQUIDROMO se desplanta sobre un derecho de paso municipal en desuso; un espacio residual con una huella de forma irregular que, aunque inicialmente se percibió como una desventaja, resultó ser una oportunidad de diseño.

CLOUD HOUSE tiene un carácter dinámico, tridimensional y escultórico. Usualmente, los muros laterales en esta escala de vivienda carecen de una intención estética y permanecen escondidos en pasillos de servicio angostos y oscuros; sin embargo, el formato irregular de este lote fue lo que permitió que una cara lateral del edificio fuera visible desde la calle, convirtiéndola en parte integral de la composición de la fachada principal.

© Arquidromo

La composición consta de un conjunto de monolitos blancos que se apilan de una manera orgánica y lírica. Cada parte del programa de la residencia se materializa en uno de estos módulos cúbicos de dimensiones que varían para adecuarse a su función. El orden desordenado de la composición es resultado de la relación libre entre sus partes, como las partículas de agua en una nube.

El lote en forma de rectángulo quebrado en un ángulo de 45 grados exige que todo el programa que sucede detrás de la cochera sea rotado. Esto crea una contraposición que acentúa la diferencia entre las dos partes principales de la composición: La cochera, como un basamento de concretos oscuros y ásperos; y -la nube-, de superficies blancas y tersas.

© Daniela Barocio

La cochera es un pórtico que recibe al peatón y al automovilista por igual: Una alfombra, de concreto texturizado -a la sal de mar- y piedras de rio, te recibe en la acera y antes de llevarte a la puerta de acceso principal, te invita a un recorrido a través de un espacio habitado por plantas trepadoras que crecen por los muros, el suelo y el techo con voluntad libre y sin restricción. Un preludio gris para una sinfonía en blanco.

© Arquidromo

Después de abrir la puerta principal, te encuentras con un pasillo oscuro y bajo que te prepara para un gran contraste con la siguiente parte del recorrido.

Un espacio de doble altura y lleno de luz te hace levantar la mirada. Este salón se articula por la continuidad de vacíos que se generan entre los monolitos blancos. Este es el corazón de la casa y el centro de la nube que contiene las áreas sociales.

Aunque desde el exterior la vivienda tiene un aspecto hermético, esta sala goza de grandes ventanales que borran los límites entre el interior y el exterior. Se evitan las vistas hacia las construcciones vecinas enmarcando solamente el cielo y las montañas creando una atmósfera de lejanía y serenidad.

© Arquidromo

Los aplanados de yeso blanco en los muros y cielos del espacio son una solución de bajo costo y expresan una falta de materialidad que enfatiza a la forma sobre las texturas; por otro lado, para el suelo y el mobiliario se optó por materiales rústicos y acogedores.

Las escaleras de concreto son una pieza central y escultórica que te lleva a una estancia semi-privada en el segundo nivel de la residencia; un espacio bajo y acogedor como transición al tercer nivel en donde un pasillo bañado de luz cenital te lleva a 3 recámaras independientes y modestas.

© Arquidromo

CLOUD HOUSE aprovecha las irregularidades de su terreno y las convierte en oportunidades de diseño. La propuesta les da prioridad a los espacios sociales sobre los privados para fomentar encuentros y convivencia en familia.

Ficha Técnica
Nombre del Proyecto Cloud House
Arquitectos ARQUIDROMO
Ubicación Monterrey, Nuevo León, México
Año 2017
Terreno 137 m2
Superficie Construída 240 m2
Arquitectos a cargo Beto Frías, Andrés M. Campuzano, Danilo Medina
Fotografía Daniela Barocio
Otros participantes By Mura (Interiores)
Lamosa – Cerámico esmaltado Norwegian caoba
Accents Decoration – Muebles y accesorios
Mapache Creativo – Carpintería

 

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Para mayores informes: www.arquidromo.com

Fotografías: © Daniela Barocio
Información y fotografías cortesía de:

Arquidromo
info@arquidromo.com

 

Acerca de ARQUIDROMO

Fue fundado en 2011 por los arquitectos mexicanos Beto Frías y Andrés M. Campuzano. La firma ha trabajado en la conceptualización arquitectónica y el diseño de proyectos residenciales, comerciales, turísticos y culturales en México, América del Sur y los Estados Unidos. Los gestos orgánicos, atípicos y complejos de su arquitectura son el resultado de un riguroso proceso de investigación; un ejercicio de exploración formal y espacial impulsado por software de diseño paramétrico; y una fascinación por desafiar y optimizar las tipologías tradicionales. Este enfoque produce edificios audaces que se benefician y responden a su contexto urbano, ambiental, económico y cultural con el fin de enriquecer la experiencia ofrecida a sus habitantes.